1 Oct | Publicado por Kanoteka |
Este post de Kanoteka adiestramiento canino esta dedicado a hablar de Barry Eaton , un señor que hace algunos años escribió una obra llamada «Dominancia ¿realidad o ficción?
Personalmente me gusta porque desenmascara un mito que lleva muchos años haciendo daño al mundo del perro. Hasta hace bien poco se utilizaba la dominancia para justificar cualquier problema de comportamiento que tuvieran los perros.
Por ejemplo:
– Mi perro tira de la correa=Es dominante
-Mi perro es agresivo=Es dominante
–Mi perro se orina en casa=Es dominante
Podría seguir poniendo ejemplos de este tipo…
Este libro me ha inspirado mucho a la hora de hacer la filosofía de Kanoteka adiestramiento canino. Una filosofía que trata de ir siempre a favor del perro, respetándolo y comprendiéndolo. Los adiestradores caninos modernos no tratan de «dominar al perro» , «no tratan de ser los alfa» ni nada por el estilo…
La forma de trabajar de un adiestrador de ahora tiene que ser la de ponerse en el lugar del perro, de empatizar con el para que todo sea ameno. Es la metodología que sigo yo ahora en Kanoteka adiestramiento canino
Gracias a esta obra de Barry Eaton yo abandone la filosofía del «macho alfa dominante». Hubo un tiempo en que yo también creía esto, lo creía pero con ciertas reservas… Nunca me lo llegue a creer del todo.
Por una sencilla razón: NO PODEMOS TRATAR A NUESTROS MEJORES AMIGOS, QUE DESEAN COLABORAR CON NOSOTROS Y AGRADARNOS COMO SI FUERAN NUESTROS PEORES ENEMIGOS.
Yo desde Kanoteka adiestramiento canino siempre trato de culturizar a mis clientes al respecto. Trato de inculcarles la idea de que la relación con su perro no ha de ser una relación jerárquica. Si uno de las dos partes se considera superior a la otra, esa relación esta condenada al fracaso.
La conclusión que nos deja esta obra y la idea que yo desde Kanoteka adiestramiento canino quiero que cale en las mentes de los lectores es que la relación con vuestros perros debe ser una relación simbiotica en la que ambas partes dan y reciben, lo que se considera en términos coloquiales como una «relación de iguales».